Obesidad y los riesgos para la salud

Obesidad, la plaga del primer mundo. La obesidad ha alcanzado proporciones epidémicas en algunos países como los Estados Unidos. Más de dos tercios de los adultos tienen sobrepeso o son obesos, y uno de cada tres estadounidenses es obeso.

obesidad

La obesidad en los niños ha aumentado considerablemente, con, aproximadamente el 20 % -25 % de los niños con sobrepeso u obesidad. Pero no solo ocurre en los EEUU. La obesidad también se ha incrementado rápidamente en todo el mundo.

Se define como una acumulación de grasa excesiva en los tejidos adiposos del organismo y puede llegar a ser un grave peligro para la salud.

Esta alteración empieza a darse cuando las calorías que se ingieren son superiores a las calorías que se consumen.

Cómo saber si se tiene obesidad

Todo el mundo tiene acceso a conocer cuál es su peso correcto estableciendo la relación entre altura y peso, es decir, calculando su IMC (Índice de Masa Corporal). Este se obtiene dividiendo el peso (en Kgs) de una persona entre la altura (en metros) al cuadrado. Para un adulto de 90 kgs con una altura de 1,85m, su IMC es 26,4 kgs/m2.

Con este resultado podemos acudir a una tabla en la que se definen las equivalencias numéricas del IMC. Veámoslo:

Desnutrido. Por debajo del valor 18,5

Peso normal. Entre 18,5 y 24,9

Sobrepeso. Entre 25 y 29,9

Obesidad. Cuando el resultado está por encima del valor 30. Se considera que este valor es de Alto Riesgo

Riesgos para la salud asociados con la obesidad

La obesidad no es sólo una cuestión estética, sino que es un dilema terrible que influye directamente en la salud.

En Estados Unidos, alrededor de 300.000 muertes al año están directamente vinculadas a la obesidad, y más del 80 % de estas muertes se producen en los pacientes con un IMC superior a 30. Para los pacientes con un IMC superior a 40, la esperanza de vida es reduce significativamente ( hasta 20 años para los hombres y cinco años para las mujeres ) . La obesidad también aumenta el riesgo de desarrollar una serie de enfermedades crónicas, incluyendo las siguientes:

Resistencia a la insulina.

La insulina es necesaria para el transporte de glucosa en la sangre (azúcar) en las células  que luego se utiliza para la energía. La insulina mantiene los niveles de glucosa en sangre en el rango normal.

Si se desarrolla resistencia a la insulina (IR) se disminuye la eficacia de la insulina en el transporte de la glucosa (azúcar) en las células. Las células de grasa son más resistentes a la insulina que llas células musculares, por lo tanto, una causa importante de la resistencia a la insulina es la obesidad.

El páncreas responde inicialmente a la resistencia a la insulina mediante la producción de más insulina. Mientras el páncreas puede producir suficiente insulina para superar esta resistencia, los niveles de glucosa en la sangre permanecen normales.

Este estado de resistencia a la insulina (que se caracteriza por niveles normales de glucosa en sangre y los niveles altos de insulina) puede durar años. Una vez que el páncreas ya no puede seguir el ritmo de la producción de altos niveles de insulina, los niveles de glucosa en la sangre empiezan a elevarse, lo que termina resultando en una  diabetes tipo 2.

obesidad

El riesgo de la diabetes tipo 2 aumenta con el grado y la duración de la obesidad. La diabetes tipo 2 se asocia con la obesidad central; una persona con la obesidad central tiene exceso de grasa alrededor de su cintura, de modo que el cuerpo tiene la forma de una manzana.

La presión arterial alta (hipertensión).

La hipertensión es común entre los adultos obesos. El aumento de peso tiende a aumentar la presión arterial más en las mujeres que en los hombres. El riesgo de desarrollar presión arterial alta también es mayor en las personas obesas que tienen forma de manzana (obesidad central) que en las personas que tiene una distribución de la grasa sobre todo en las caderas y los muslos: forma  de pera.

El colesterol elevado (hipercolesterolemia)

El riesgo de desarrollar una enfermedad coronaria aumenta en personas que tienen un IMC mayor de 29 (caso claro de obesidad, como hemos visto) . En pacientes que ya han tenido un ataque al corazón, la obesidad se asocia con un aumento de la probabilidad de un segundo ataque al corazón.

La insuficiencia cardíaca congestiva

Cáncer. La obesidad se ha relacionado con el cáncer de colon en hombres y mujeres, el cáncer de recto y de próstata en los hombres y el cáncer de la vesícula biliar y el útero en las mujeres. La obesidad también puede estar asociada con el cáncer de mama, particularmente en las mujeres posmenopáusicas. El tejido graso es importante en la producción de estrógeno, y la exposición prolongada a altos niveles de estrógenos aumenta el riesgo de cáncer de mama.

Puedes encontrar la explicación y la postura de la OMS (Organización Mundial de la Salud) acerca de la obesidad y el sobrepeso en esta página, te recomiendo su lectura.