Claves para realizar una rutina de Ejercicio en Casa

Si te estas planteando la posibilidad de empezar a hacer una rutina de ejercicio en casa, este artículo te va a interesar. Aquí analizamos una de las formas de ponerse en forma cómodamente y a bajo coste.  Pero no es oro todo lo que reluce y aunque es muy atractivo entrenar en casa,  la posibilidad de entrenar para mejorar nuestro estado de forma desde nuestro hogar.

Problemas que afrontar a la hora de escoger una rutina de ejercicio en casa

mujer haciendo una rutina de ejercicio en su casa

Lo principal es obtener la convicción y fuerza de voluntad necesaria para conseguir ponerte en marcha. Es decir, lo más complicado es adquirir los hábitos necesarios para que podamos seguir los días de entrenamiento que se nos marque en la rutina de ejercicio en casa.

Pero, adicionalmente, éste no es el único problema. El material que empleemos también puede suponernos un lastre a la hora de entrenar desde nuestro hogar. Aunque hay una gran cantidad de rutinas en casa que se pueden hacer sin disponer de ningún tipo de material, la verdad es que a la larga puede suponer un problema.

Y es que, para lograr conseguir progresar de manera sistemática en el tiempo, vamos a necesitar material que nos permita ir cargando paulatinamente más peso (la sobrecarga progresiva, es una de las claves para conseguir el éxito). Aunque, como veremos, todo estará supeditado a los objetivos que nos marquemos.

Por último, otro de los problemas que solemos encontrarnos al hacer una rutina de ejercicio en casa es la de falta de programación. Por norma general, a la hora de tratar de conseguir ir mejorando poco a poco, necesitamos establecer un programa que a lo largo del tiempo, estructure el volumen, intensidad y frecuencia de trabajo para ir mejorando. Si escogemos una rutina de ejercicio en casa sin saber muy bien qué parámetros debe cumplir para que funcione, tarde o temprano, nos acabaremos estancando.

¿Qué soluciones existen ante este problema?

Realmente, lo más importante de todo, es tener claras nuestras metas. Si desconocemos absolutamente cuáles son nuestros objetivos, no haremos más que dar palos de ciego. Y si bien es cierto, que en un principio entrenando de forma esporádica y errática se puede mejorar, con el tiempo dejaremos de hacerlo.

Entonces, si nuestra idea es perder peso, enfoquemos nuestros esfuerzos en encontrar un entrenamiento en casa que vaya enfocado a adelgazar. Si por el contrario, queremos ganar masa muscular, empleemos mancuernas y otras cargas externas, que nos permitan estimular el crecimiento de las fibras musculares más ágilmente. Todo, llevando una alimentación acorde a lo que busquemos. Por ejemplo, si queremos ganar músculo, deberemos seguir una dieta por encima de las calorías de mantenimiento de nuestro cuerpo.

Y por último, quiero destacar cómo podemos enfocar la falta de planificación. Sin duda es el problema más grave con el que lidiar. Ya que no es nada sencillo conseguirlo por uno mismo cuando somos advenedizos. Os planteo dos soluciones diferentes al tema:

  • La primera de ellas, contratar a un especialista dentro del mundo del entrenamiento que nos ayude a conseguir mejorar más rápidamente. Un experto, conocerá cuáles son los métodos para hacer que mejoremos en base a nuestras metas. Ahora bien, hay que gastar dinero para ello, y no todo el mundo puede.
  • La segunda, formarnos por cuenta propia. Es fundamental que adquiramos con nosotros el compromiso de aprender sobre materia deportiva. Como no tengamos conocimientos generales sobre el entrenamiento, lo más probable es que a la larga nos acabemos haciendo daño. El autoaprendizaje es la mejor vía para logar a prender a saber cómo se tiene que estructurar una correcta rutina de entrenamiento, y cómo la podemos ir adaptando.